Hoy había que madrugar, pues la etapa es dura. Casi 2000 m. de subida acumulada y 56 km. El perfil de las subidas y bajadas nos trae preocupados. El hotelero de Les Bedules nos deja preparado algo de desayuno: dos termos (uno con café y otro con leche), unas magdalenas, bizcocho y unos zumos.
Después de tomar el desayuno, salimos con luces (aún es de noche). Nos íbamos adentrar en
Asturias. No sé si por ser de noche u otro motivo, tardamos en encontrar el track diseñado. Aún así conseguimos ceñirnos a él. Pero al llegar a la pequeña población de
Pío, lo volvemos a perder, ya que las indicaciones no correspondían con los caminos.
Seguimos hasta encontrar el camino del track que después de unas subidas impresionantes (estaban previstas), nos dejó en la nada. No había caminos, pero el track marcaba allí. Seguimos (como siempre) unas sendas con huellas de vacas.
Campo a través, con mucho desnivel, hasta que llegamos a la
ermita del Arcediano. Ésto nos abrió las esperanzas, pues estábamos dispuestos a volver al inicio con las impresionantes bajadas de lo que habíamos subido.
Allí ya había, seguro, accesos para romerías o algo parecido. Efectivamente, enseguida encontramos huellas de tractores, y, por fin una pista entre interminables hayedos, que nos fueron acercando a la posibilidad de salida. Además coincidía con el track diseñado.
Así nos fuimos encontrando grupos de vacas conducidas por ganaderos, una furgoneta de ganaderos con remolque para llevar forraje y transportar ganado, un senderista avezado que nos indicó el mejor camino para llegar a Cangas de Onís. Ese es el que seguimos. Con toda esta información, llegamos a S. Xoán de Ponga, donde nos hidratamos y descansamos un rato. Sólo quedaban 28 kms. y todo de bajada. Calculamos una hora, y así lo cumplimos. Tirando fuerte, para ducharnos antes de ir a comer a la Peskatería, aconsejados por mis amigos asturianos. Llegamos al hotel Granda, que nos permitieron ducharnos antes de hacer el registro de entrada (gracias). Así fue todo. Rápido y con facilidades por parte del hotel. ¡Cómo se agradece!.